FENÓMENOS PARANORMALES Y LA «DAMA DE BLANCO» EN EL PALACIO DE FERNÁN NÚÑEZ

El fantasma de una mujer vestida de época vagando por el Salón de Baile, ruido de cascos de caballos y carruajes en el patio, luces que se apagan y encienden solas y espejos que reflejan personas que no se encuentran en la estancia.

LEYENDASLUGARES MISTERIOSOS

David Hernández

12/27/20252 min read

El palacio de Fernán Núñez, hoy sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, alcanzó su máximo esplendor en el siglo XIX, cuando el duque de Fernán Núñez lo transformó en una de las residencias más lujosas de Madrid, tomando como referencia la estética del Palacio de Versalles. Sus techos pintados, sus maderas nobles y sus espejos de cristal de roca fueron testigos de las fiestas más exclusivas de la época.

Pero este edificio ubicado en la calle Santa Isabel también es un punto clave en el Madrid de los misterios. Ya desde finales del siglo XIX y principios del XX, algunas crónicas de sociedad mencionaron la «melancolía» del palacio, describiendo una atmósfera cargada en ciertas estancias, especialmente tras la muerte de algunos miembros del linaje de los Fernán Núñez.

El fenómeno más famoso del palacio es la aparición de la «Dama de Blanco», una figura femenina, etérea y vestida con un atuendo vaporoso de época, que se desliza por el Salón de Baile y la Logia. Quienes afirman haberla visto refieren una súbita bajada de temperatura y una sensación de profunda tristeza que invade la estancia antes de que la silueta se desvanezca. Unos dicen que se trata de una hija del Duque que murió de tristeza, otros apuntan a una joven víctima de un amor no correspondido, pero todos los testimonios coinciden en la descripción.

Precisamente, el Salón de Baile es el epicentro del misterio. Con sus paredes cubiertas de espejos enfrentados que, según los expertos en parapsicología, favorecen la manifestación de ecos del pasado, ha sido testigo de luces que se encienden solas, objetos que cambian de lugar y, lo más perturbador: el reflejo en esos mismos espejos de personas que no se encontraban allí.

Pero aún hay más. Los vigilantes refieren que en ocasiones, a altas horas de la madrugada, cuando la calle Santa Isabel está desierta, el silencio del palacio se rompe por el estrépito de un carruaje entrando en el recinto, con el chirriar de las ruedas y los cascos de los caballos resonando sobre el pavimento. Cuando acuden al patio, lo encuentran vacío y en silencio.

Con todo ello, hay que destacar que, a diferencia de otros lugares donde solo existen rumores, este palacio cuenta con una base de documentación que mezcla testimonios de trabajadores, investigaciones de expertos en parapsicología y reportajes de medios especializados. Así, el conocido Grupo Hepta reportó bruscas variaciones térmicas sin explicación en el Salón de Baile, y también susurros y sonidos de roce de telas obtenidos por psicofonías.

Pero la fuente más constante son los testimonios del personal de seguridad y mantenimiento, ya que, al ser la sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, el edificio tiene vigilancia 24 horas. Son los vigilantes quienes, al revisar las cámaras o hacer las rondas nocturnas, han escuchado el sonido de los carruajes fantasma en el patio. Por otra parte, algunas trabajadoras de limpieza afirmaron que, tras dejar el salón impecable y cerrado, al volver encontraron las sillas movidas o huellas en las alfombras.

Y, por si esto fuera poco, muchos visitantes, sin conocer la leyenda previa, han dejado constancia de mareos repentinos o sensación de opresión en el pecho al entrar en el Comedor de Gala.

¿Y tú, lector? ¿Has tenido la ocasión de visitar este palacio? ¿Sentiste algo especial entre sus paredes? Si hubiese sido así, me encantaría que me lo contaras en los comentarios.